VI ENCUENTRO CORREDOR DE LAS IDEAS

«Sociedad Civil, Democracia e Integración«
Montevideo, 11,12 y 13 de marzo de 2004.

El Corredor de las Ideas del Conosur vertebra su labor desde su fundación en 1998, en torno a pensamiento latinoamericano e integración, inspirado en las ideas de respeto a los derechos humanos, democracia e identidad.

La apertura del VI Encuentro tuvo lugar el 11 de Marzo pasado en el Paraninfo de la Universidad de la República, en Montevideo. El tema central de este encuentro fue: “Sociedad Civil, Democracia e Integración”.

Este VI Encuentro se focalizó en estos ejes de pensamiento dada su creciente relevancia para los países de la región , y en relación al escenario mundial de la globalización o las mundializaciones.

Las palabras del Profesor Yamandú Acosta en el acto de apertura señalaron: “El sentido de nuestra convocatoria, ha sido procurar respuestas sobre la realidad de la ‘sociedad civil’ en los países de la región así como el papel efectivo o posible que a la misma puede caberle, a través de sus diversas expresiones, tanto en la construcción de ‘democracia’, como en la definición de los procesos de ‘integración’. Las preocupaciones que la han motivado, surge de nuestra experiencia concreta. Como integrantes de la ‘sociedad civil’ al menos en algunas de las versiones de este concepto, hemos sido, sea intencionalmente o no intencionalmente, co-protagonistas en la construcción de ‘democracia’ que orientó la transición desde las dictaduras hasta las actuales democracias post-dictatoriales. También como miembros de la ‘sociedad civil’ estamos involucrados en procesos y proyectos de ‘integración’ que nos comprometen vitalmente, sobre los cuales por lo tanto, entendemos un deber tener pensamiento fundamentado, y un derecho, el que sea tomado en cuenta en un orden efectivamente democrático. Se trata pues de preocupaciones radicales, esto es , vienen de la ‘raíz’ misma de nuestra existencia y experiencia histórico social.”
También hizo uso de la palabra por la Universidad de la República, Alejandro Abal Oliú, Decano de la Facultad de Derecho. Por la UNESCO Manuel Bernales El momento artístico estuvo a cargo del eximio guitarrista Víctor Gómez.

Se rindió asimismo un minuto de silencio en la memoria de los intelectuales desaparecidos el Prof. Arturo Ardao, el Prof. Gregorio Recondo y el Dr. Carlos Matto.

La Conferencia inaugural del Maestro Arturo Andrés Roig versó sobre “La Democracia participativa, su idea reguladora y la construcción de la sociedad civil”.

A lo largo del Seminario tuvo lugar un especial Homenaje a la figura de Salvador Allende a partir de la presentación del libro:” Allende en el mundo” de Sergio Vuskovic Rojo. Lo hizo el Prof. Patricio Cleary en recordación al trigésimo aniversario de la trágica muerte de aquel.

Múltiples Paneles y Comisiones, provenientes de diferentes disciplinas y horizontes intelectuales enriquecieron el encuentro, así como exposición y lanzamiento de libros y una puesta en escena de los alumnos: “ Teatro y Filosofía”

Este tipo de encuentro hace posible la socialización académica ya no solamente entre miembros de las universidades de la región sino a través de la activa participación de representantes de otras latitudes interesados en la realidad latinoamericana lo cual va tornando gradualmente al encuentro en un evento de alcance continental.

Prof. Beatríz G. de Bosio

PALABRAS DE APERTURA DEL VI CORREDOR DE LAS IDEAS DEL CONO SUR: “SOCIEDAD CIVIL, DEMOCRACIA E INTEGRACIÓN”, Montevideo, Uruguay, 11 de marzo de 2004.

Señor Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, Dr. Alejandro Abal Oliú; señor Manuel Bernales, representante de la UNESCO, Dr. Arturo Andrés Roig, Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Cuyo (Argentina); estimados y estimadas participantes y asistentes del exterior, del interior y de Montevideo; académicos, docentes, estudiantes y público en general; amigas y amigos: es para mí, como responsable de la organización de este encuentro, un deber y un honor darles la bienvenida: están ustedes en su casa.

El “Corredor de las Ideas del Cono Sur”, tuvo sus anteriores encuentros en Maldonado, Uruguay (1998), Sâo Leopoldo, Brasil (1999), Valparaíso, Chile (2000), Asunción, Paraguay (2001) y Río Cuarto, Argentina (2002).
Esta segunda instancia en Uruguay que iniciamos en estos momentos, marca el circuito cumplido de un “corredor” que, año tras año, recorrió los países de la región.
No se trata sin embargo de un mero retorno al punto de partida; asistimos al comienzo de una nueva etapa, en que nuestro “Corredor de las ideas del Cono Sur”, parece haber consolidado el sentido de su presencia y su legitimidad.
Nos encontramos hoy reunidos en este Paraninfo de la Universidad de la República, uno de los espacios más emblemáticos en nuestro país para la expresión y el debate pluralista de las ideas; el de una Universidad autónoma y cogobernada, históricamente comprometida con la práctica y defensa de los valores y procedimientos que hacen a lo mejor de nuestra tradición republicana y democrática. El amparo de este espacio físico e institucional para nuestras exposiciones y deliberaciones, implica para la actividad que nos convoca, un significativo reconocimiento, una importante visibilidad y por lo tanto, una no menos importante responsabilidad.

Han sido y son motivos fundantes del “Corredor de las Ideas del Cono Sur”, las perspectivas del pensamiento latinoamericano en especial referencia a los problemas de la identidad, de los derechos humanos, de la democracia y de la integración.
La profundización de las líneas dominantes de la globalización en curso, y su sobredeterminación fundamentalista por parte de los poderes que promueven las aludidas líneas y controlan su realización a través del recurso de la guerra; la que buscan legitimar como la política por otros medios, no han hecho sino fortalecer la validez y la vigencia de esos motivos fundantes.

En atención a los mismos, este segundo capítulo uruguayo del “Corredor de las Ideas” ha definido su convocatoria en torno a “Sociedad civil, democracia e integración”.
El sentido de nuestra convocatoria, ha sido procurar respuestas sobre la realidad de la “sociedad civil” en los países de la región, así como sobre el papel efectivo o posible que a la misma puede caberle, a través de sus diversas expresiones, tanto en la construcción de “democracia”, como en la definición de los procesos de “integración”.

Las preocupaciones que la han motivado, surgen de nuestra experiencia concreta. Como integrantes de la “sociedad civil”, al menos en alguna de las versiones de este concepto, hemos sido, sea intencionalmente o no intencionalmente, co-protagonistas en la construcción de “democracia” que orientó la transición desde las dictaduras hasta las actuales democracias pos-dictatoriales. También como miembros de la “sociedad civil” estamos involucrados en procesos y proyectos de “integración” que nos comprometen vitalmente, sobre los cuáles por lo tanto, entendemos un deber tener pensamiento fundamentado, y un derecho, el que sea tomado en cuenta en un orden efectivamente democrático.

Se trata pues de preocupaciones radicales, esto es, vienen de la “raíz” misma de nuestra existencia y experiencia histórico-social.
En nuestro encuentro multidisciplinario, las líneas de respuesta, no obstante orientarse, sea hacia la abstracción del concepto y la teoría, o hacia la facticidad del pasado-presente; convergerán de distintas maneras en el aporte a la elucidación y construcción de nuestro futuro.

Tanto en dirección teórica como en dirección empírica, cualquiera de nuestros “conceptos – clave”, como sus relaciones efectivas o posibles, implican relaciones con otros muchos conceptos y las realidades por ellos significadas. Pueden presumirse las dificultades que deben enfrentar tanto el pensamiento teórico, como la investigación empírica y las construcciones normativas.

Así, por ejemplo, la “sociedad civil”, debe ser discernida en sí misma y en sus relaciones y tensiones con el “Estado”, el “mercado”, la “sociedad política” y los “movimientos sociales (viejos y nuevos)”, que expresiones tan singulares y diferentes tienen en la región, como el “MST” en Brasil o los “piqueteros” en Argentina.

“ Democracia”, tanto en lo conceptual como en lo histórico supone relaciones y tensiones con el “Autoritarismo” y la “Dictadura” y distintas formas teóricas y experiencias históricas de transición desde estas formas anti-democráticas, involucrando una gama de adjetivaciones que parece tender a infinito, “controlada”, “recortada”, “de baja intensidad”, a partir de aquellos antecedentes, o “directa”, “representativa”, “participativa”, “delegativa”, según los modos de su ejercicio cuando se piensa en la “democracia política”; concepto este, que a su vez supone relaciones y tensiones con la democracia “social”, la democracia “económica” y la democracia “cultural”.
“Integración”, en el imaginario del pensamiento latinoamericano, aparece como idea- fuerza o idea reguladora desde el libertador Simón Bolívar, como “integración en la libertad”. La referencia a esa idea reguladora actualizada a través del tiempo, supone complejos discernimientos de carácter jurídico, político, económico, social , cultural y ético. Importa también la significación de las modalidades de integración en curso, posibles o deseables, en relación a la auto-integración de las sociedades que procuran integrarse entre sí.

Las cuestiones señaladas a título de ejemplo y muchas otras harán parte de exposiciones, cuya diversidad anuncia la potencial riqueza de nuestros eventuales debates.
Los ejes de nuestra convocatoria adquieren además sentido en nuestra propia articulación como expresión de la “sociedad civil”, en la dinámica de esta efectiva experiencia de “integración”, y en la observancia de aspectos sustantivos y procedimentales de la “democracia”, que nuestro encuentro quiere promover.

En nombre de la Comisión Organizadora, que integro con los profesores Raquel García Bouzas, Gerardo Garay, Juan Carlos Iglesias, Mauricio Langón, Mario López y Miguel Serna, quiero agradecer los auspicios a nuestro evento de la Universidad de la República a través de la Facultad de Derecho, la Facultad de Ciencias Sociales y la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; de la Intendencia Municipal de Montevideo, de la Junta Departamental de Montevideo, de la UNESCO a través de la Oficina Regional para la Ciencia y la Tecnología, del Centro UNESCO de Montevideo, y de la Asociación Filosófica del Uruguay.

Un especial agradecimiento al apoyo institucional de la Universidad de la República que nos permite sesionar en este Paraninfo, así como al personal encargado del funcionamiento del mismo, que nos ha recibido con la mejor disposición. Igualmente a la Facultad de Derecho, que ha abierto sus aulas para el funcionamiento de nuestras Comisiones y nos ha facilitado algunos medios técnicos imprescindibles para nuestros cometidos, a través de una excelente disposición de sus funcionarios, que también quiero destacar.

De otras maneras, por estar más alejadas en el espacio, aunque igualmente próximas en el espíritu, la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y la Facultad de Ciencias Sociales, han brindado apoyos concretos, por lo que cabe el agradecimiento a las instituciones como a las personas a través de las cuales estas operan.
A la Intendencia Municipal de Montevideo y a la Junta Departamental de Montevideo, por los apoyos que nos han brindado de acuerdo a sus posibilidades materiales y sus políticas culturales, y en particular, a las personas que han impulsado la favorable resolución de algunas de nuestras solicitudes.

A la Asociación Filosófica del Uruguay, por haberse hecho cargo de la ardua tarea de la gestión administrativa de este evento, así como del respaldo financiero para los gastos imprescindibles, sin el cual, en un contexto de recursos particularmente escasos, nuestra reunión no hubiera sido posible.

A voluntarios y voluntarias que están colaborando en estos días con nosotros, restándole tiempo a sus propias obligaciones.
Y por supuesto, a todos ustedes, los invitados a participar y quienes espontáneamente han decidido hacerlo, especialmente los que han viajado desde el exterior, sin otra retribución que la que pueda brindar la experiencia siempre estimulante de un encuentro.
Soy consciente de los innumerables defectos de nuestra organización, de los cuales debo confesarme en última instancia, responsable. Apelo a vuestra comprensión y comprometo nuestros esfuerzos en la resolución de situaciones que esté dentro de nuestras posibilidades resolver.

Finalmente, para terminar, voy a pedir a ustedes que nos pongamos de pie y guardemos un minuto de silencio, en homenaje a recordados maestros y amigos fallecidos en el correr del año pasado, de distintas maneras vinculados al “Corredor de las Ideas del Cono Sur”: el argentino Gregorio Recondo y los uruguayos Carlos Mato y Arturo Ardao.
(…)
Muchas gracias.

Yamandú Acosta

El VI CORREDOR DE LAS IDEAS, en su sesión final, aprobó la siguiente propuesta de declaración que será luego sometida a revisión:

PROPUESTA DE DECLARACIÓN

Investigadores y docentes reunidos en la ciudad de Montevideo, en el marco del VI Encuentro del Corredor de las Ideas del Cono Sur, entre los días 11 y 13 de marzo de 2004, formulamos las siguientes propuestas:

Anhelamos una apertura a una humanidad que incluya en adelante el respeto de igualdades y diferencias, la honestidad y la solidaridad públicas, la defensa de la dignidad y la calidad de vida para todos, la profundización de la identidad, la historia y la memoria y la promoción de un desarrollo armónico y plural.

Teniendo en cuenta que necesitamos avanzar en la búsqueda de nuevas formas de vida democrática que sean capaces de responder a los requerimientos de nuestra época y de nuestros países, proponemos:
Estudiar los fundamentos teóricos de la democracia que hemos heredado, intentando poner las bases de un orden democrático ajustado a nuestra realidad, pero abierto al mundo;
Pensar un a democracia exenta de rasgos totalitarios de Estado o de mercado;
Abogar por una inclusión de las etnias en pie de igualdad en este proyecto;
Idear una planificación territorial, urbanística y rural que haga posible la preservación del medio ambiente.

Declaramos con toda decisión que es necesario:

Poner énfasis en una política agraria que impulse una distribución de la tierra en términos justos, que restablezca vínculos humanizados entre el mundo rural y las formas de producción del trabajador urbano, que en nuestras sociedades desenvuelva su vida en condiciones de extrema inseguridad técnica;
Recuperar los elementos simbólicos constitutivos de la nación superando su empleo desafortunado durante las dictaduras;
Estimular la afirmación de bloques regionales o su consolidación, como en el caso del MERCOSUR, sin señoríos y acentuando los elementos culturales que aparecen hoy relegados;
Incorporar caracteres de la democracia directa que puedan ser reguladores de la democracia representativa.
Estimular el rol de los actores comunitarios en la sociedad civil;
Apuntar a una unidad de proyectos de los pueblos latinoamericanos que haga posible los cambios necesarios.

Finalmente, como intelectuales y miembros de la institución universitaria, asumimos la porción de responsabilidad que nos cabe en el rumbo que han tomado nuestras sociedades, de las cuales somos parte, en el aspecto social y político y formulamos el propósito de poner todos los instrumentos de la cultura al servicio de nuestros pueblos.

Los archivos se encuentran en formato Word y pueden ser descargados.

Publicamos algunas reflexiones difundidas por la Agencia AFP sobre el VI Encuentro

Uruguay-Latam-Cultura,Prev-Informe-Reportaje
Intelectuales de América Latina: la participación es el déficit de la democracia
Por Víctor Flores

MONTEVIDEO, Mar 16 (AFP) – En una especie de testamento intelectual, a sus 82 años, la conferencia inaugural del filósofo argentino Arturo Roig, marcó el tono del sexto
«Corredor de las Ideas» de América Latina: «El reclamo de democracia directa es un imposible, pero sólo la participación de la gente es el antídoto para que la democracia no
esté al servicio de la exclusión de millones de seres humanos».

En vez de una mano invisible del mercado mundial, existe «una mano que oculta al mercado, que pervierte a la democracia», dijo Roig, laureado autor de decenas de libros sobre la región, ante unos 200 intelectuales de Sudamérica y México reunidos durante el fin de semana en la sexta edición del Corredor de la Ideas.

«La participación política se ha convertido en un mercado de compra venta de cargos públicos y beneficios personales, donde los funcionarios suelen ser más bien mercaderes enfermos de corrupción», argumenta Roig.

Las «tragedias actuales» del subcontinente, donde vuelve a reinar la inestabilidad política y la muerte en las calles, tienen un origen:

«La democracia está condicionada por la marginación que ha creado un abismo de pobreza, que ha convertido a la región en la más desigual del mundo», con 227 millones de pobres según la Cepal, casi 45 por ciento de la población, 117 millones de ellos menores de 20 años.

El resultado es que «la democracia ha sido pervertida y se ha convertido en una máscara del mercado, en un ámbito de un poder mercantil amoral, que hace perder la esperanza en una gobernabilidad democrática», dijo ante el heterogéneo grupo.

Pero la región también ha creado sus propios demonios: los caudillos están en el origen de la perversión de la democracia latinoamericana: «El caudillo es un enemigo de la sociedad civil», dijo.

El «Corredor» surgió como un grupo autónomo de académicos latinoamericanos en los años 90, cuando los recortes en los presupuestos estatales a la educación a favor de la tecnocracia obligaron a defender la tradición humanista en las universidades
latinoamericanas: la filosofía, la sociología, la ciencia política.

A esta edición del foro fueron invitados filósofos franceses. Patrice Vermeren, de la Universidad París VIII, dijo a la AFP que en el mundo se ha instalado una mentira que hace del consenso y la falta de disenso el equivalente de la democracia.

«La democracia no es el consenso, el consenso es autoritario y totalitario, la democracia es la libre expresión del disenso, es el vínculo de la división», definió.

Criticó a los políticos que ven en los conflictos actuales de Latinoamérica una amenaza a las instituciones democráticas: «La política democrática es una política de conflicto, es el espacio público de la palabra en el disenso».

La democracia «no es la guerra, pero tampoco es la paz, es el lugar del acto político ciudadano para construir un mundo común, la única solución de una comunidad donde la gente no se mate por sus ideas», puntualizó.

El ex canciller uruguayo Héctor Gross Espiell, dijo que «junto con la globalización del terrorismo sin fronteras, hoy todo se sabe, mal informado o bien informado, como los atentados en vivo desde Madrid, pero también circulan en los medios caricaturas ideológicas del mundo».

Criticó así que se globalice una única forma de democracia: «¿Por qué debe copiarse en Irak la Constitución estadounidense de 1776?. Tendrá terribles consecuencias la globalización de un único proceso político dominado por la única superpotencia».

François de Bernard, del Grupo de Investigaciones sobre las Mundializaciones con sede en París, dijo a la AFP que «pensar otro mundo no es sólo un eslogan sino una necesidad de supervivencia ante el fracaso de la comunidad de intelectuales de las instituciones internacionales».

«En los últimos 40 años, en América Latina han fracasado todos los paradigmas del desarrollo con mayúscula, la lucha contra la pobreza y el desarrollo sostenible, donde la democracia ha servido para maquillar a formas oligárquicas de poder que son responsabilidad de los líderes del continente», sostiene De Bernard.

Preguntar por qué la democracia no funciona es un falso problema, dijo, «porque el emblema democrático es un eslogan que funciona bien para ocultar la concentración del poder, porque la ausencia de crisis es una ilusión en el horizonte».

«Las mundializaciones culturales, en plural, deben superar el concepto de globalización uniforme que sólo considera el dominio de las redes financieras y de información»,
puntualizó.
vf/rpl

Uruguay-Latam-Cultura,Prev-Informe-Angulo
Pensar desde la pobreza, la precariedad de los académicos de América Latina
Por Víctor Flores

MONTEVIDEO, Mar 16 (AFP) – «Tengo la vergüenza de acompañarlos sin los recursos que sus sueños merecen», con esa frase, Manuel Bernales, representante regional del programa de Ciencias Sociales de la Unesco, admitía las carencias de un grupo de casi 200 académicos humanistas latinoamericanos reunidos este fin de semana en el denominado «Corredor de las Ideas».

«Esta reunión me recuerda a los maestros alfabetizadores que en pueblos de la Centroamérica de los años 80 utilizaban un palito para marcar letras en el fango a los niños descalzos», dijo en la apertura el peruano Bernales para elogiar «el esfuerzo propio de pensar desde la pobreza, que no vive de los grandes».

La cita de tres días fue en el deteriorado paraninfo de la Universidad de la República de Uruguay, que revivió la atmósfera de viejas glorias del debate latinoamericano, como el recibimiento que los uruguayos dieron en los años 70 a Salvador Allende, motivo de un
homenaje al final del encuentro con algunos de sus ex compañeros presentes, como el filósofo y ex alcalde de Valparaíso Sergio > Vuskovic.

Seis paneles para 24 conferencias centrales y decenas de mesas para casi un centenar de ponencias tuvieron como albergue las maltrechas aulas de la universidad estatal, entre salones sucios, deteriorados, con asientos destartalados y precaria iluminación.

Bernal criticó sin embargo que el pensamiento latinoamericano esté «aplastado por una realidad ajena, como el tema de seguridad global antiterrorista, que sigue con ingenuidad el enfoque del terrorismo, que no es genuino y refleja el déficit de una propuesta propia».
Llamó a los académicos e intelectuales latinoamericanos a «enfrentar el reto a la imaginación, por el vacío que se constata en el pensamiento crítico o progresista, para no ser puros repetidores parlantes».

Para contrarrestar esa inercia, anunció la creación en la región de un foro electrónico «Repensar América Latina» auspiciado por el programa regional de Ciencias Sociales de la Unesco.

Las carencias de los intelectuales latinoamericanos acentuadas por los recortes de presupuesto a sus universidades públicas e instituciones es tal, que muchos de ellos tuvieron que pagar su propios boletos de avión, hospedarse en casas de colegas y amigos, con la excepción de algunos expertos provenientes de Estados Unidos o
Europa.

El único convivio en tres días de reunión fue un brindis con pequeños emparedados y escaso vino en vasos de plástico, sin vestimentas elegantes que sin embargo denotaban una modesta dignidad. Pocos jóvenes, muchos viejos, especie de abuelos de la academia
latinoamericana.

Como una especie de mercado clandestino, los participantes intercambiaron los pocos ejemplares de su producción, que no alcanzaban para todos sus colegas.

Los libros publicados por editoriales universitarias o de fundaciones europeas de ediciones limitadas, pasaban con discreción de una a otra mano entre viejos conocidos, como mercancías preciosas y escasas.

«Guárdalo porque no traje más copias para los demás», decía con pena uno de los participantes. Una fotocopiadora era insuficiente para la reproducción de las ponencias, que sus autores prometían enviar por correo electrónico. El ánimo no decae y ya planean la próxima cita en una ciudad de Brasil.

Títulos como «Nuestra situación latinoamericana» de Carlos Aleimán, «Sociedad civil, democracia y utopía en América latina» de Fernando Aínsa, «Allende en el mundo» de Sergio Vuskovic, el libro colectivo «Bioética compromiso de todos», o «Las nuevas perspectivas del pensamiento crítico de América Latina, de Yamandú Acosta, o «Filosofar
desde Nuestra América» de Horacio Cerutti, son muestra de su producción.

Dos volúmenes de casi 900 páginas en total titulados «Pensar la mundialización desde el sur», publicado con fondos de la Unesco y la fundación alemana Konrad Adenauer, reúnen los ensayos del foro anterior celebrado en Asunción.

Abordan los temas eternos de los latinoamericanos: la identidad, la democracia, la cultura, el desarrollo, la pobreza, el reto de la mundialización cultural frente a la globalización económica, la sociedad civil, los movimientos indígenas.

La presentación a esos volúmenes del director general de la Unesco, Koichiro Matsuura, dice: «Al lado de los mercados y de los bienes económicos existen otras dimensiones de la vida de las sociedades, hechas de simbolismo, de vida común y de vida del espíritu. Estas dimensiones no deberían ser limitadas por la lógica del mercado», puntualiza Matsuura.
vf/rpl

Uruguay-Latam-Cultura,Prev-Informe-Recuadro
Integración regional autónoma, preocupación dominante del Corredor de las Ideas

MONTEVIDEO, Mar 16 (AFP) – Sin «desdibujar» sus diferencias internas, «nuestra América» debe diseñar una integración autónoma posible para ser interlocutor respetado en la mundialización: tal es el desafío del Corredor de las Ideas, dijo a la AFP Horacio Cerutti, fundador de esta iniciativa de académicos de la región.

Frente a ese reto, el foro se propone fomentar el pensamiento y la cultura latinoamericanos, mediante redes intelectuales en la región que se articulen con instancias gubernamentales y de la sociedad civil.

«Se ha producido en la última década cierto alejamiento del esfuerzo intelectual del escenario donde luchan los mayores actores de la realidad latinoamericana, a diferencia de la tradición de los grandes pensadores históricos», reconoció Cerutti, del Centro Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Agobiados por los recortes en la inversión pública en las humanidades en toda América Latina, el foro apoyado por Unesco y fundaciones privadas se propone «fomentar el financiamiento a la investigación para grupos internacionales sobre temas relativos a la
integración latinoamericana, especialmente desde el punto de vista cultural y de las ideas».

El grupo busca «la recuperación de las tradiciones y experiencias de integración que se han pensado y realizado en nuestro continente, con vistas a replantearlas de modo coherente con los procesos de modernización y globalización reales».

La globalización y la mundialización en las ideas contemporáneas de América Latina, los conceptos de civilización, identidad, transculturación, multiculturalidad, tecnología y estandarización simbólica, pensamiento económico, democracia, derechos humanos y
educación, vistos desde el Sur, integran la agenda de la academia regional.